lunes, 2 de febrero de 2009

Los aperitivos de los viernes

Enough of the mistery... me fui al supermercado y estaba lleno (lo cual no es muy agradable para los "ucurrunas estacionarios" como yo) pero mientras recorriamos -Pedrito, Laurita y yo- los pasillos nos encontramos con el aperitivo preciso, el que nos habíamos antojado: carpaccio de res, doritos para los niños, queso, maní, nada espectacular pero rico.

Es una reunión especial, la que se sucede en torno al aperitivo de los viernes. Para mi es como el recogimiento, el evento que me permite dejar atrás las preocupaciones de la semana, ponerme en pausa, desacelerar el ritmo, sustraerme de las obligaciones. Me permito gozar de los niños, que ponen la música que les gusta, que cantan a gritos y bailan a rabiar... A veces también me gusta bailar con ellos. Me gusta mirar el verde del jardin en verano, sentir la brisa del verano, no hablar.

Esta vez escuchamos a Rush. A Pedro le encanta Rush, porque le gusta a su papá y quisiera comenzar a describir la cara de orgullo de Alfredo, que lo mira con inacabable ternura, mientras Pedrito baila y se contorsiona al ritmo del rock. Luego sigue Laurita, que está haciendo lo mismo que su hermano. Son tan ricos... La música se oye a todo volumen, son más de las nueve y está empezando a oscurecer. En la penumbra seguimos bailando y cantando. Qué pena que nos tenemos que ir a dormir.

viernes, 30 de enero de 2009

Antes que termine enero, vamos Maria Elisa, vamos, alimenta el blog...

En fin, cuando se ha ido el primer mes del año, después de unas extrañas vacaciones, de esas que comparten encanto y pena, alegría y relajo con tensión e intolerancia, ya estoy de vuelta en Santiago. Pienso que es viernes, día del aperitivo. No hay nada. ¿Qué hacemos? Definitivamente mi pega de ama de casa no me gusta tanto. Eso de estar pensando en el menú de todos los días no me vuelve loca. A lo mejor es un sentimiento común entre muchas mamás de mi generación. Uno, porque hemos estudiado y trabajado y sabemos que funcionamos en otras áreas y dos, porque nunca he tenido la costumbre de cocinar. Ciertamente, si a mi mamá le hubiera gustado, nos habría transmitido esa locura por gustar, oler, picar, mezclar, cocer, amasar, hornear, servir. Me acuerdo que mi bella amiga Veris goza con la comida. Se antoja de cosas deliciosas, parte a comprarlas, las prepara, es feliz cocinando. Claro, no lo hace todos los días. Para los fines de semana solamente. Y yo, a ver, ¿de qué me antojo hoy? Quesadillas, creo que no. Tacos, tampoco. Paté... puede ser. Panes y quesos. Puede ser. Enfilo al supermercado.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Los guanacos y yo

Aprendi a trotar en Chicureo, en caminos mal pavimentados, sin veredas, esquivando autos manejados por rabiosos impacientes y camiones al mando de desconsiderados choferes amparados en la voluminosidad de sus máquinas. Más o menos como las vicuñas, guanacos y llamas que sortean las minas enterradas para cruzar el interminable altiplano boliviano chileno.

Pero me encanta. Porque a pesar de los obstáculos, un repentino aroma de azahar puede envolverme, o todo se queda en silencio. Hay muchas rosas que adornan el camino. Casi me siento feliz.

viernes, 25 de julio de 2008

"i carry your heart with me (i carry it in my heart)
i am never without it (anywhere i go you, my dear)"

fragmento estelar de un poema de e.e. cummings


pensaria en Alfredo, en mis hijitos, en mi mamá.... mi corazón está lleno con sus corazones...

jueves, 24 de julio de 2008

Mi k'asaventana


Ayer se le cayó el diente a mi Pedris. Muñeco, se ve tan lindo con la sonrisa incompleta. Llegó corriendo con el diente en la mano y contándome que su primo Matías le arrancó el diente. Luego, la Omi me contó detalladamente la "extracción odontológica", que Matías fue muy cuidadoso y Pedrito, muy valiente. El ratoncito pasó en la noche, le dejó un billete y un chocolate. El billete ya está en la alcancía y el chocolate esta siendo saboreado a escondidas. Por lo menos, a mi no me han invitado ni un poquito. Pedrito esta feliz, feliz.

domingo, 29 de junio de 2008

las negligencias de la vida

Estoy enferma y con fiebre. De las pocas veces que me ha pasado. Como tiendo a rebuscar las cosas, pienso que estas recaidas son como un aviso de que algo no me gusta, algo debo desechar, enmendar, rectificar o encontrar en mi vida. A ver, repasando, soy muy desorganizada. Si me organizara, mi blog recibiria entradas por lo menos una vez por semana. Me acuerdo del blog en el auto, cuando estoy manejando en la autopista y cuando llego a mi casa, ya lo he olvidado. Otra cosa es que me siento muy sola. No tengo con quien compartir mis vivencias diarias, buenas o malas, graciosas o tristes, tiernas o angustiantes. Las amigas de la "Mirada de María" ya son un recuerdo, una amistad que no floreció y lucho por mantener la amistad de la Eloisa, a quien quiero mucho. No quiero ahogarme en este vaso de agua, asi que a pasar la página. Hoy está naciendo la Sofia, la hija del Tiqui. Pero todavia no se si ha nacido, si están en trabajo de parto, ya se están demorando mucho, creo que están en la clínica desde las nueve de la mañana. Asi que cambiando de ánimo: hoy es un día de fiesta.

lunes, 17 de marzo de 2008

Mi vida en la cuerda floja

Es tan incierta la situación ahora que me siento cayendo por un abismo, algo así como Alicia cuando entraba al País de las Maravillas, sin saber a que aterneme y sin saber qué va a detener mi caida. Y como es tan larga, al igual que la de Alicia, trato de acomodar ciertas rutinas para ayudarme a contrarestar la sorpresa que depara la aventura. Desde que Alfredo salió de Prolam, nada he tomado por sentado. Hace cuatro meses que ando jugando a la gallinita ciega cada día, rezando cada vez que puedo, arrugándome desde las entrañas, con una angustia que no me da tregua ni pausa. Cierto es, y agradezco al Buen Señor por ello, que no nos asolan tragedias irremediables. Pero por Dios que es dificil asumir mi día a día sin la seguridad de un sueldo que vaya a afrontar tu realidad: los niños, el colegio, los doctores, los seguros, la casa, la comida, etc. Hoy veo con resignación como va mermando la plata de la cuenta bancaria, al mismo tiempo que poco queda de la comida para perros. Y se va acabando la gasolina del estanque y asi sucesivamente. En fin, papelito virtual, aguanta mi penita. Alfredo comenzaba hoy en McCann, pero no se le escuchaba muy entusiasmado. Y todavia no llega. Mi estómago está pegado a la espalda y aqui estoy, desahogando mi angustia, que es la misma que vengo sintiendo hace medio año. Voy a seguir rezando y seguir ofreciendo este sentimiento. ¿Qué más me queda? Además, no es tan grave y hay cosas peores.